Arrójame los recuerdos al rostro y dime
porque hasta la muerte te odié,
ahora vestiré de negro y eterno infierno para
ti seré.
Si rogabas lo negado e ignorando te callé,
tomé las manos del pasado y atando tu engaño
así le amé.
“Sangrabas a escondidas, yo me escondí para
no mirar.
Y escondido en la utopía a la muerte quise
amar
y su pus me envenenó el alma y el corazón.”
Arrójame el pasado a la frente y dime porque
hasta la muerte te amé,
ahora vestirás de blanco y tu alma fiel por
siempre seré.
Si negabas lo rogado y callando te ignoré,
tomé los labios del recuerdo y engañando lo
atado así le amé. “”
Si las noches son de furia y las mañanas de
extrañar,
pasarán siglos y siglos y nunca se olvidarán.
Si las heridas son de odio y las costras de
pasión,
pasarán años y años y nunca sanarán.
Como quisiera olvidar lo agrio que fue. “”
Quisiera estar donde siempre estuve, solo en
mi oscuridad,
llorando en mi soledad. Y reniego a la vida
de nuevo
y me canso de pedirle al cielo un instante de
paz.
Como quisiera olvidar lo duro que fue. “”
Y llovió otra vez entre mis ojos y mi alma y
no había nadie
que secara mi llanto, y el alma aborrece y el
corazón acaece,
porque todo lo que alguna vez se amó hoy es
polvo en el olvido.
Como quisiera olvidar lo triste que fue.
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