Encima de tus costras derramaremos un veneno,
para que sangres negro, para que muera tu
conciencia.
Encima de tu muerto derramaremos hipocresía,
para decirle cosas que en vida jamás se le
diría.
“Nunca vi procesión de muerte con sonrisa en
labios.”
Encima de tus llagas derramaremos ácido de
ojo,
para que arda el corazón, para que te llenes
de enojo.
Encima de tu muerto derramaremos decepción,
para que tenga más tristeza y de el paso al
final. “”
Pero nunca nos quemaremos,
porque somos de fuego, porque somos
ardientes.
Tú tienes mi mirada escondida y aún así no
nos derretiremos,
porque somos de fuego, porque somos
ardientes. “”
¿Aún me recuerdas? Te vi en un sueño,
despertaste sudando, temblando de miedo.
No soy tu sueño más deseado,
monstruo tan falso como el más falso
sueño. “”
Anoche te soñé y ya no te temí, nos dabas paz
y lo deseado,
eras nuestro esclavo, nosotros éramos los
reyes,
felicidad, todo olía a paz, hasta que te
cansaste de jugar con la humanidad,
uno a uno nos fuimos marchando,
la desesperación invadió nuestras mentes, el
odio nuestros corazones,
cinco paredes encerraban nuestro odio,
por jugar con lo prohibido.
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