En las
noches cuando llueve sueño y las sombras se apoderan
de un
mundo bajo sus propios sueños, me arrastro hasta ti
como
animal nocturno, lento, cansado, amargo, sin fe y sin miedo,
sin
amor y sin celo, y jamás, jamás te encuentro.
“Un
dragón hay en mi alma, un dragón que escupe lava, y sus ojos
me
reclaman una llaga a cambio de una daga en el corazón.”
En las
mañanas cuando se evapora el sueño y la luz fermenta
con
poder el suelo, me elevo en inconciencia al cielo y te busco
con mis
ojos ciegos, mudo, ignorado, hastiado, sin alegría y sin tiempo,
sin
pasión y sin odio, y jamás, jamás te encuentro. “”
En las
tardes cuando se ignora al tiempo y la sombra hace guerra
mortal
con la luz, me hundo tras de un mundo eterno y te busco,
seco,
aplastado, ahogado, sin esperanza y sin cielo,
sin
aleluya y sin fuego, y jamás, jamás te encuentro. “”
Tu
lugar vacío, tu vida es nada, porque te busco si no te encuentro
y no te
encuentro porque ya no estás, estás cortada bajo la inmensidad.
Ya ni
siquiera te dicen tu nombre porque el sol ha borrado de tu piel
el
nombre. Ni una cruz, ni unas flores, ni quién te vaya a llorar. “”
Yo te
busco, no encuentro nada y jamás te he de encontrar…
No hay comentarios:
Publicar un comentario