domingo, 29 de enero de 2012

4. LA TIENDA DE LOS CORAZONES NEGROS



Frente a mis ojos había un letrero luminoso que decía:
“La tienda de los corazones negros.”
Mi curiosidad me obligó a entrar a la extraña tienda, pero una vez que estuve adentro noté que no había nada, las paredes eran totalmente blancas, no había cuadros colgados en ella, ni siquiera una pequeña mancha sobre la blancura, tampoco había muebles, ni plantas, no podía distinguir que era lo que se vendía, pues no había nada en ella, sólo estaba un sillón y un escritorio, y detrás del escritorio un hombre muy extraño, al igual que su tienda. El hombre era alto, bastante alto, su blanco rostro tenía una dulzura indescriptible y sus ojos brindaban tranquilidad revuelta con un poco de temor. Su barba era larga y ya caneaba, sus manos eran fuertes y grandes. La ropa del hombre era un elegante traje blanco. Aún así, el hombre me parecía de lo más extraño.
El hombre se levantó y extendió su mano hacia mí y me dijo:
-Bienvenido seas a mi tienda, será un placer servirte, ¿en qué te puedo ayudar?
-No lo sé, -le contesté-. ¿Qué es lo que vende o qué servicios ofrece?
-Pues verás, -me dijo-. Lo que yo ofrezco son corazones nuevos, tú me entregas tu corazón negro y yo te doy uno nuevo, totalmente limpio.
-Pero eso no es posible, -le recriminé-. Como podré  entregarte  mi corazón y  como  podrás  entregarme uno nuevo, me parece que eres un loco o un estafador. Será mejor que me vaya.   
El hombre se sonrió y me dijo:
-Nadie cree en lo que digo, tú no podías ser la excepción, pero para eso puse en  la parte de atrás de mi tienda  una sala de exhibición, en  donde  demuestro lo que te estoy diciendo.   Sígueme por  favor  y mataré tú incredulidad.
Él abrió una puerta que se camuflaje haba perfectamente con la  pared  y  casi  era  imposible distinguirla  si  no sabías  en  donde estaba y me invitó a entrar.     
Mis ojos se maravillaron por lo que vieron. La habitación era de un color blanco tan puro que me encandiló, del techo colgaban unos alambres de oro puro que sostenían unas cajas de cristal transparente y de gran limpieza,  las cajas tenían un pequeño hueco en la parte de enfrente, y dentro de las cajas había corazones con pedazos negros. En ese cuarto colgaban muchísimas cajas, y los corazones que estaban adentro de las cajas eran muy diversos,  tanto en tamaño, en forma, en color y en sus manchas negras. Durante bastante tiempo estuve admirando absorto aquella imagen, me parecía atractivo lo que miraba, pero a la vez creía que era un rito enfermizo. Los corazones negros, tal vez este hombre esté loco y lo que vende en su tienda son estos corazones, pero... ¿qué utilidad se le puede dar a un corazón medio podrido dentro de una caja de cristal colgando del techo con hilos de oro?
No entendía, pero seguí mirando los corazones con gran interés, como si algo en ellos me atrajera a un mundo que antes había conocido. Pero todavía no era capaz de creer que el  hombre  pudiera cambiar  los corazones  negros del pecho de las personas por uno nuevo totalmente limpio, a pesar de que tenía frente a mí una prueba irrefutable.    
La escena me sorprendió mucho y al ver mi sorpresa el extraño hombre me dijo.
-Sabes, todos los que ven esto piensan que no saldrán vivos de aquí, piensan que soy un asesino que les arrancará el corazón y salen corriendo como locos, pero los que se quedan y creen en lo que les digo, me entregan voluntariamente su corazón y reciben uno nuevo.    
Tal vez no estés convencido, así que te daré una prueba. Mete  tu   mano  por  el   hueco  de  la  caja  y  toca  el  corazón,  inmediatamente sentirás la historia de ese corazón, no la escucharás, ni la verás, sólo la sentirás dentro de ti.     
-Eso me parece muy extraño y enfermizo, ¿tocar con mi mano estos corazones pútridos? Es asqueroso,  pero lo haré, -le dije-.  
-Está bien, -me dijo-. Que te parece si empiezas por aquel corazón de allá, el que tiene sólo una mancha pequeña de color negro. Ese corazón sólo tiene una pequeña mancha, tal vez porque no fue un sufrimiento enorme lo que tenía dentro de sí. Anda, ve y siente su historia. Pero antes de que lo hagas déjame advertirte algo. Cada corazón habla en su propio idioma y cuenta las cosas según su sentir, así que es probable que no alcances a comprender algunos corazones, pero si prestas atención y abres tu mente y tu propio corazón, entenderás las razones por las cuales estos corazones ennegrecieron.    
No muy convencido me acerqué a la caja y estiré mi mano introduciéndola por el hueco en el cristal. Toqué el corazón y sentí un miedo increíble y como si los pensamientos de ese corazón fueran los míos propios.
Toqué todos los corazones y sentí gran variedad de historias.    Había   historias   de   muerte,    de   dolor,   de sufrimiento, de traiciones, de guerra, de hambre, de tantas cosas tristes que oscurecieron aún más mi corazón sin luz. Cada uno de los corazones tenía una mancha negra diferente, esas manchas estaban relacionadas con la historia, un corazón de mujer tenía una mancha en forma de feto y su historia era haber perdido a su bebe. Otros corazones tenían manchas en forma de rayos, fuego, dagas, lágrimas, piedras y de muchas otras formas, todas relacionadas con su historia. Pensé que tal vez lo que el extraño hombre de los corazones negros me había dicho era verdad, tal vez si podía cambiar mi corazón negro por uno totalmente nuevo. No muy convencido le dije:
-Bueno, tal vez sea cierto. Pero antes de decidirme a cambiar mi corazón necesito que me expliques como logras cambiar los corazones. ¿De donde obtienes los corazones nuevos?    
El hombre sonrió y me dijo que yo era el único que había hecho esa pregunta. Él, caminó hasta la pared y abrió otra puerta que se camuflaje haba perfectamente, entró en ella y me dijo:
-Ven, aquí adentro está la respuesta a tu pregunta, aquí es la sala de los capullos. Te mostraré como lo hago, pasa por favor.
En ese salón había cinco capullos de color lila, sus raíces se enterraban profundamente en el piso de mármol, en sus costados crecían rápidamente unas hojas que morían  igual  de rápido  y  volvían  a  crecer  de la  misma forma continuamente. Los capullos se abrían y se cerraban como si fueran grandes pulmones, en cuanto uno se cerraba se abría el otro y así continuamente en un perfecto orden, eran extraños, algo que mis ojos nunca habían visto o  ni   siquiera   pensado  en   mi   imaginación.    También despedían un aroma muy particular, agradable, pero irreconocible a mi olfato, eran tan altos como yo y su forma era exquisita. Los capullos eran sumamente extraños, los cinco se parecían mucho, pero tenían sutiles diferencias que los hacían ser reconocibles fácilmente. Yo los  observé   detalladamente   por   un   largo   periodo  de tiempo,   los  quería   grabar  en  mi   mente  como  en  una fotografía. Estaba impresionado con esos seres vivos, (sí acaso lo eran).
El hombre, al ver lo impresionado que estaba con los capullos, me explicó la función de cada uno de ellos.
Esto fue lo que me dijo:    
-El primer capullo es el que fabrica los corazones. Sólo tengo que sembrar en su interior las semillas de corazón que provienen de los místicos montes del fondo del mar. El capullo al sentir las pequeñas semillas, segrega una sustancia nutritiva parecida a la sangre que hace que el corazón crezca hasta el tamaño necesario, después, ya cuando el corazón ha alcanzado su tamaño, el capullo lo hace nacer en la forma en que nacen las flores en un árbol. En ese momento el corazón está listo para pasar al siguiente capullo;    
El segundo capullo es el que transmite todos los sentimientos buenos que quedaron en el corazón negro y desecha los  sentimientos  malos.  También  transmite  todos  los recuerdos del corazón negro al nuevo corazón, pero sin el dolor. Después de que fue transmitida toda la información, este mismo capullo le da al nuevo corazón la forma idéntica del corazón antiguo, el color idéntico también es transmitido y su textura de la misma manera. Al terminar este proceso, el nuevo corazón está listo para pasar al siguiente capullo;  
El  tercer  capullo  se encarga de  envolver al nuevo  corazón  en una suave tela de piel que servirá de protección contra nuevas manchas negras que puedan surgir. Es por eso que me extraña en demasía que tu corazón se halla ennegrecido de nuevo, muy  probablemente no  funcionó la  tela.  Pero bueno,  como te decía, esta tela no permite que las manchas se adhieran al  corazón. Después de que el capullo termina de envolver hasta el último milímetro del corazón, se abre y arroja al corazón hacia el siguiente capullo;    
El cuarto capullo se encarga de colocar en el interior  del  corazón   las  semillas  del  amor,   la paz,   la felicidad, la esperanza y algunas otras semillas que harán que este nuevo corazón y su dueño se mantengan alejados del dolor y la tristeza. Cuando han sido sembradas todas las semillas necesarias, el capullo deja de ser color lila y se vuelve blanco. Esta es la señal para comprender que el corazón está listo para pasar al último capullo;    
             El quinto y último capullo es el inspector de corazones. Este capullo revisa que el nuevo corazón sea del tamaño adecuado, que los sentimientos buenos y los recuerdos estén bien acomodados y que todo lo malo halla sido desechado. También revisa que la forma, el color y la textura del nuevo corazón sean idénticos a la del corazón que se va a cambiar. El capullo revisa que la tela protectora esté bien colocada y por  último revisa que todas las  semillas estén germinando y creciendo rápidamente.  Cuando la  inspección  termina  y el  capullo cambia de color indicando que todo esta perfecto es el momento de transplantar el nuevo corazón a su cuerpo.    
Al terminar el proceso el nuevo corazón es colocado en el cuerpo de   su  dueño  y   todos  se van   felices y llenos de vida ya sin dolor ni sufrimientos.    
Me pareció increíble la forma en que nacían los nuevos corazones y me interesó mucho poder cambiar el corazón que me dolía con cada latido en mi pecho por uno nuevo. Pero antes de tomar esa importante decisión tenía que hacer una última pregunta.
-¿Cuál es el costo de todo el complicado proceso de cambiar de corazón?
El hombre se rió de mi pregunta y me dijo:
-No te preocupes por el precio, pues no es gran cosa,  sólo tienes  que  darme  todo  el  oro y  todas  las perlas  que  tengas y ese será el pago.  
Inmediatamente me alteré y le dije.
-No tengo ni oro ni perlas, no puedo pagarte para que me cambies el corazón, y  todavía me dices que no preocupe por el precio. ¿Acaso té estás burlando de mí? Me ofreces todo un servicio para cambiar mi vida y la de mis amados, me convences de aceptarlo mostrándome tantas historias dolorosas y luego me dices que tengo que pagarte con todo el oro y las perlas que tenga. He perdido mi tiempo contigo, pues jamás podré pagarte.
–De ninguna manera sería capas de hacer tal cosa, no me he burlado de ti, tampoco te he hecho perder el tiempo con falsas ilusiones, lo que pasa es que no has entendido de forma correcta el pago que debes hacer por el servicio, permíteme explicarte como funciona el sistema de pago.    
El hombre se acercó de nuevo a la pared y abrió otra  puerta   perfectamente  camuflaje hada  y me  invitó a entrar  por ella para que comprendiera el precio de cambiar mi corazón.
Esto fue lo que sucedió...
En ese nuevo salón había dos capullos más, sólo que estos eran mucho más grandes  que los anteriores y su color era azul claro.   En la parte superior de los capullos salían una especie de tentáculos que se perdían al incrustarse en el techo del salón. Los tentáculos se movían por todas partes de ese salón y rompían el cielo de yeso.
Yo miraba a los capullos con mucho interés, pues estos, aparte de ser muy bellos, eran muy ruidosos y se movían de una manera muy extraña. Más que capullos parecían alguna especie de fábrica, era como si transformaran una materia en metal.     
El extraño hombre miró mi asombro y me dijo:     
-Estos dos capullos son los encargados de cobrar mis honorarios. Los tentáculos que ves en la parte superior son tubos que llegan hasta la puerta principal de la tienda de los corazones negros y su trabajo es recoger las lágrimas de las personas que van entrando, no sólo recogen las lágrimas de los ojos, sino que también recogen las lágrimas del alma, que son más abundantes. Ambos tipos de lágrimas son transportados por los tentáculos hasta este salón. Las lágrimas de los ojos son colocadas en el capullo de la derecha y este a su vez transforma las lágrimas de los ojos en perlas. Las lágrimas del alma son colocadas en el capullo de la izquierda y se transforman en oro. Como podrás ver, tus lágrimas ya han sido recolectadas por los tentáculos y están dentro de los capullos transformándose en oro y perlas. Y eso es todo lo que tú tendrás que pagar por el servicio, sólo cambiar tus lágrimas,  tanto las de tus ojos como las de tu alma, por un nuevo corazón lleno de felicidad, paz, amor, esperanza y cientos de sentimientos hermosos.            
-¿Pero que pasa si no acepto que mi corazón sea cambiado?  -Le pregunté-.
Él, me contestó:
-En ese caso, las lágrimas son devueltas a ti, pero no regresan a tus ojos ni a tu alma, las lágrimas van directo al corazón y se vuelven manchas negras que producen dolor y mucho sufrimiento. Así que tú decides, ¿Cambias tu corazón ennegrecido por uno nuevo? O ¿Sigues sufriendo cada día más y haces sufrir a los que amas?    
-¿Qué importa sufrir y hacer sufrir? Ya he hecho el daño que podía hacer, tal vez no tengo interés en cambiar las cosas.
            Él, agachó su cabeza y dijo: 
-Es una verdadera lastima que pienses de esa forma, nunca es tarde para arreglar la vida. Piénsalo, tómate tu tiempo.
-Lo pensaré, mientras busco mi luz.
-Está bien, si algún día decides cambiar tu corazón aquí te estaré esperando.
-Espera, antes de irme tienes que contestarme otra pregunta. ¿Por qué dijiste que se te hacía raro que mi corazón hubiera ennegrecido de nuevo?
-Sabes, tú ya habías estado conmigo, ya te cambié una vez el corazón. Cuando me di cuenta de que tu corazón había ennegrecido otra vez me sentí en la obligación de ayudarte de nuevo, es por eso que te atraje de nuevo a la tienda.
-Eso es imposible, yo no recuerdo nada de eso y mira que las cosas que tienes aquí no son fáciles de olvidar.
-Tienes razón, no son fáciles de olvidar. Lo que pasa es que cuando las personas salen de la tienda de los corazones negros inmediatamente olvidan todo lo que sucedió en  su interior  y sólo  les queda la dulce sensación de un corazón nuevo y de una nueva vida. Ellos nunca se pueden explicar la verdadera razón de su maravilloso cambio y lo adjudican a cosas extraordinarias. Nunca más se acuerdan de la tienda ni de mí y así debe ser porque no es bueno que los humanos sepan cosas que están por encima de sus prejuicios y de lo poco entendible para sus mentes.
-Quieres decir que en cuanto salga de la tiendas de los corazones negros me voy a olvidar de todo lo sucedido.
-Lamentablemente no. Tu memoria ya fue borrada una vez y sería fatal para tu existencia volverla a borrar. Tengo que advertirte, cambies o no tu corazón, de igual forma vas a recordar todo lo que sucedió, tú sabes si lo platicas o lo guardas en secreto, de todas formas la gente te va a juzgar loco y no te van a comprender.
-Está bien, yo sabré que hacer con esto. Claro que no voy a ir por el mundo diciendo de una tienda de corazones negros atendida por un ser de no sé que mundo, no estoy tan loco para decir esas cosas.
Comencé a caminar hacia la salida de la tienda con el firme propósito de irme y nunca más volver. No quería que ese loco me tocara el corazón. Sin embargo algo dentro de mí me obligó a regresar, el dolor que sentía en mi negro corazón era insoportable y nada podía perder si lo intentaba.
-Disculpe señor, lo he pensado bien y quiero que me cambié el corazón.
-Eso es excelente. Voy a preparar todo.
-Espere, lo quiero cambiar, pero no hoy, tal vez deba de buscar mi luz y mi felicidad por mí mismo, sin embargo si fracaso en mi búsqueda quisiera saber si puedo venir con usted para que cambie mi negro corazón por uno nuevo y puro.
-Me parece que no hay necesidad de eso, puedo cambiarte  el  corazón  hoy  mismo,  pero,  si  ya  decidiste buscar tu luz con tu propia fuerza respetaré tu decisión y puedes estar seguro de que si fracasas aquí estaré esperándote para ayudarte.
Le agradecí al hombre de los corazones negros por su comprensión y me retiré de la tienda. En cuanto salí de la tienda sentí que todas las lágrimas de mis ojos y de mi alma volvían a mi cuerpo e inmediatamente se convirtieron en veneno. Mi corazón estaba más negro que antes. En verdad necesitaba encontrar mi luz. Todo era muy extraño, me pareció estar mucho tiempo dentro de la tienda de los corazones negros, sin embargo, al mirar el reloj noté que sólo habían pasado dos minutos desde que había entrado al extraño lugar.
Decidí dormir esa noche en casa y al día siguiente comenzaría mi viaje por cualquier lugar con el fin de encontrar mi luz perdida y arrancarme el lado oscuro de mi corazón.
Muchas fueron las batallas que enfrenté, pero por más esfuerzo que hice no logré nada, no encontraba mi luz y no podía arrancarme el lado oscuro de mi corazón. Mis fuerzas fueron insuficientes en todo momento, así que me rendí. Ya no iba a luchar con mis propias fuerzas.
Inmediatamente recordé a dónde debía ir, a la tienda de los corazones negros. Ya estaba cansado de la terrible vida que tenía, tal vez era hora de armarme de valor e ir a cambiar mi corazón. Me despedí de mis amadas que seguían durmiendo plácidamente el sueño de los santos y me retiré rumbo a mi solitario hogar. (Si es que tengo el valor de llamarlo de esa manera).
Durante algunos días estuve tentado en ir, pero algo dentro de mí me detenía, no sé si era miedo o una fuerza  oscura.  Por  fin  me  decidí.  Salí de  mi casa  y me dirigí hacia el centro comercial, llegué a la tienda y entré presuroso. En cuanto entre sentí que de mi alma y de mis ojos era arrancado un terrible peso.
-Vengo a que me cambié el corazón negro por uno nuevo, -dije exaltado-. Usted me prometió que lo haría cuando yo estuviera listo y dispuesto, y aquí estoy.
-Que bueno que volviste, -dijo el hombre de los corazones negros-. No te defraudaré. Permíteme alistar algunas cosas.
El hombre preparó algunos instrumentos extraños y de una pequeña bolsa de seda sacó una semilla que depositó en el primer capullo. Rápidamente el capullo hizo su trabajo y mi nuevo corazón comenzó a crecer al contacto de la savia nutritiva y después de un corto periodo de tiempo, mi nuevo corazón broto como una flor del capullo. El hombre de los corazones negros tomó al nuevo corazón con mucho cuidado y lo colocó en el interior del segundo capullo, este comenzó a hacer un ruido extraño y se movía de forma curiosa;
-Está transmitiendo los sentimientos buenos y los recuerdos de tu antiguo corazón al nuevo y a la vez está desechando todo lo malo. –Me dijo el hombre-.
Cuando el corazón tuvo toda la información requerida, el capullo cambió de color y pasó el corazón al tercer capullo. En este, el corazón parecía estar flotando y girando sobre su propio eje. Un momento después apareció una delgada y elástica tela de piel que envolvió al corazón,   el  capullo  cambió  de  color  y  el  corazón  fue enviado al cuarto capullo, la protección contra manchas negras estaba lista. El cuarto capullo colocó dentro del nuevo corazón una gran cantidad de semillas; amor, paz, felicidad, fe, esperanza y muchos otros sentimientos buenos.
-Tienes que regar esas semillas para que puedan florecer. –Me dijo-.
El quinto capullo tomó al corazón con sus tentáculos y le hizo una minuciosa revisión que duró varias horas. Al parecer, todo estaba perfecto, mi nuevo corazón se veía hermoso, latía de una forma sana y se veía ansioso de distribuir la vida por todo lugar que se requiriera. Debo decir que yo también estaba ansioso de recibir la nueva vida que tanta falta me hacía.  
-Este será tu nuevo corazón. Ya tiene toda la información requerida. Únicamente falta quitarte el corazón ennegrecido.
El hombre se acercó a mí, puso su mano en mi pecho y arrancó de tajo el corazón ennegrecido sin lastimarme en lo más mínimo. Puso el negro corazón en una charola de plata y tomó del quinto capullo el nuevo corazón.  En cuanto el hombre  acercó el nuevo  corazón a mi pecho, éste comenzó a latir fuertemente y se introdujo sin dolor y sin sangre hasta estar instalado donde debía. Inmediatamente sentí un cambio, ya no me dolía la vida, ya no sentía amargura, dentro de mí había una paz enorme que no puedo explicar, todo me parecía maravilloso en ese momento.
El extraño hombre de la tienda de los corazones negros sonrió ampliamente y me dijo:
-Estás listo para empezar una nueva vida. De aquí en adelante serás feliz y harás felices a los demás. 
Le agradecí al hombre de los corazones negros por el maravilloso milagro que acababa de efectuar en mi vida. Salí de la tienda y cuando miré hacia atrás para despedirme, la tienda de los corazones negros ya no estaba ahí, ya sólo quedaba una pared. Tomé la situación como un verdadero milagro de Dios y me fui a casa a comenzar una nueva vida ya sin dolor. Puedo decirles que aun recuerdo a mi hermana, a mi esposa y a mis amigos, pero los recuerdo sin el dolor y la ira que provoca la muerte, hoy los recuerdo con un dulce sabor en mi memoria. Puedo ver las flores que murieron su muerte y apreciar su aroma. Recuerdo los himnos que se cantaron mientras bajaba el ataúd y ya no derramo lágrimas de odio. Los recuerdos ya no me duelen.

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