domingo, 5 de agosto de 2012

LA MUERTE DE SABINES




¿Quién con devastación en las manos pondría precio a su propia cabeza?
¿Quién con lágrimas enlutando el llanto daría la espalda al abrazo de aprecio?
¿Quién con temor a la muerte llamaría a su muerte en oración silenciosa?

“Bajo la tierra ya no podrás escribir,
lo que escribiste ahora pesa sobre ti.
Toma tu tiempo y grita que es tuyo, ya no late el corazón.
La muerte alcanzo a los altares de muerte.
Un día sin sol, un cielo sin verte,
y todos lloran el perderte.”

Más allá de la niebla tu sombra se ve lenta.
El fondo de todos los abismos abrió su boca
y te devoró en pie sobre tu sombra.
Ahora irás en embrujo a cazar fantasmas
y la muerte te fermenta por detrás de la mirada.   “”

Te gustaba quemarte y revivirte.
Nunca supe que cosa eras ni cual era tu verdadero nombre,
pero esperar a que murieras era morir despacio.
Debajo de la tierra no podrás morir,
y en tus venas la sangre no se lastimará otra vez.   “”

Te has muerto y me has matado un poco, no eras distinto a mí.
Tú con todos los muertos… ¡Si con un trago los tragara!
¡Si con este dolor los apuñalara!
¿Cuál era la muralla que detenía la muerte?
Te alejas de repente, tu mano no escribirá nunca más
a la muerte, ahora la muerte escribirá en tu mano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...