Tu alma sola como soledad de dos,
tu oscuridad inmensa como oscuridad de un
dios.
Si tú no miras no miro yo,
si tú te mueres me muero yo,
como alma herida, herida en dos.
Porque en tus brazos aprendí a ser eterno,
y a tus pies aprendí a perder el miedo,
y en tus labios rotos de angustia aprendí
lo que es nacer después de haber muerto.
Se fueron entre espinas y tras las sombras de
los vientos.
Se fueron a escondidas y tras las ansias de
los tiempos.
Se fueron los que no fueron mas que un día en
el tiempo eterno.
Se fueron a escondidas, se fueron con el
tiempo.
Porque en tu rostro aprendí a ser eterno,
y a tus manos aprendí a seguir viviendo,
y en tus ojos cubiertos de llanto aprendí
lo que es nacer después de haber muerto.
Se fueron con los días y tras las ánimas de
los cielos.
Se fueron a escondidas y tras las alas de los
cielos.
Se fueron los que no fueron mas que un
suspiro en el tiempo eterno.
Se fueron a escondidas, se fueron hacia el
cielo...
Y jamás se despidieron.
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