Tan
distante de un lugar al momento de arañarte.
Callará
por un instante eterno.
Y un
santo lloró una lágrima de sangre.
Aquí no
amaneció mi noche es parte de tu sueño.
“Sólo
guarda silencio mi amada
que la
noche se hizo para amar,
y tu
sueño protejo mi amada
en la
madrugada que me hará soñar.”
Son las
horas tan calladas, son dos labios que murmuraban.
Es el
cielo de la noche lo que me convenció a amarte así.
Es la
vela de tu alma lo que me hizo amarte así.
“”
¿Quién
vale tanto la pena para llorar?
Sólo tú
mi amada luz en la oscuridad,
sólo tú
adorada encantada entre vinos y rosas.
Tras la
inmensidad de un instante eterno. “”
Mis
labios reconcilian a tus senos,
mi piel
hace contraste con la tuya.
Que el
mundo perezca a un instante de aquí
ahora
que somos uno.
Y
recorro tu mundo con caricias calladas,
entro
en ti como antorcha apagada
y
logramos que el mundo se ame aunque sea un instante
Y
queremos hacer el instante eterno. “”
En la
madrugada te he de volver a amar…
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