Un perro caminaba por la playa, veía hacia el frente, y al no ver
huellas pensaba:
-No
hay huellas porque nadie ha pasado por ahí, pero si miro atrás veré mis
huellas.
El
perro miró hacia atrás y descubrió que tampoco había huellas. Al ver el
movimiento de las olas pensó:
-El
mar se ha robado mis huellas.
El
perro le ladró al mar hasta el oscurecer acusándolo de ladrón.
Una
cigüeña se divertía viendo al perro ladrándole al mar y pensó:
-Que
perro tan tonto, cree que el mar le ha robado sus huellas y no sabe que es el
sol el que las evapora y se las lleva al cielo…
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