En la sombra de la noche enclaustrada fue mi
fe
y tras el rapto de mi sangre aún me exigen
seguir fiel.
¿Mas cómo podré?
Si me alimento de tu tierra y respiro tu
recuerdo,
si habito entre tus ruinas y me cobijo con tu
cruz.
Hoy es noche y hay un consuelo que no
consuela nada.
Miro al mundo y cada cosa parece ser una
palabra.
El frío poco a poco me desgarra este
espíritu,
me cuartea el cuerpo, me sepulta la
esperanza,
y todo porque veo en el cielo la traición de
ser y no ser nada.
En la sombra de la noche sepultado fue mi
anhelo
y tras el secuestro de mi espíritu aún me
piden seguir creyendo.
¿Pero cómo podré?
Si sobrevivo de tu tiempo y mi llanto es tu
lluvia,
si existo entre tu olvido y me sostengo sin
tu luz.
Hoy es noche y hay un consuelo que no
consuela nada,
miro al cielo y cada estrella parece ser una
lágrima,
y el frío lentamente me seca esta alma,
me arruga el corazón, me enclaustra la
mirada,
y todo porque veo en la tierra la ilusión de
ser y no ser nada.
Mas aún tras el rapto de mi sangre y el
secuestro de mi espíritu,
con el sepulcro de mi anhelo y el enclaustro
de mi fe,
me pedirás perdón y yo te lo daré porque tu
culpa es mía,
te pediré perdón y tú me lo darás porque mi
culpa es tuya.
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