Si entre las sombras escuchas mi voz
diciendo:
Cuando los labios se unan y ya no quiten la
sed
y las miradas se crucen y ya no enciendan el
fuego.
Escucha, obedece y calla. Es tu corazón
envuelto en mi soledad.
Será el momento de guardar silencio y decir
adiós.
Flor, endulza el veneno que me matará de
dolor.
Sepulta con un beso a mi último sueño.
Veneno es el adiós, mentira es el amor.
He conocido un camino más antiguo que el
andar que dijo:
Cuando las manos se toquen y ya no curen el
dolor
y el alejarse de un abrazo ya no cause miedo.
Escucha, obedece y calla. Es mi corazón
clavado en tu desamor.
Será el momento de verte partir y darte la
espalda.
Flor, endulza el veneno que me acabará de
matar.
Esclaviza con una caricia mi última
esperanza.
Veneno es tu flor, mentira tu amor.
Soñaré sueños sin sueño. Sangraré la sangre
de mi sangre.
Que me escondan la luz detrás de la penumbra
y la paz detrás de la peor de mis tragedias.
Entonces guardaré silencio y estaré listo
para decir adiós.
Odiaré al odio de mis odios. Olvidaré al
olvido que olvidé.
Que arrojen mi amor a los escombros de mi
alma
y mi vida a los sepulcros de mis días.
Entonces te podré olvidar y por fin diré
adiós.
Flor venenosa te amé como a nadie,
mal me pagaste, el alma me arde,
mas no tengas miedo no te haré daño.
Ha llegado el momento de decir adiós.
Sólo te pido un favor, no le digas a nadie
que entre las sombras te hablé.

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