El mundo es de los locos y de los
rebeldes.
Si
ser loco significa reír solo, hablar en voz alta con tu propia alma, recordar
el pasado como lo que nunca volverá y esperar el futuro como lo que pronto
será. Si ser loco es la libertad, si es el quitarse todas las costumbres y
mascaras de la sociedad, si es creer en Dios sólo por fe, sin temor. Si ser
loco quiere decir que ves al mundo como lo que es, un juego. Si es soñar
dormido igual que despierto, si es vivir como niño y mirarse al espejo. Si ser
loco conlleva amar sólo por amar, si es aprender por el simple hecho de la
sabiduría y no por el poder y la riqueza. Si ser loco es creer ciegamente en
Dios y esperar con paciencia sus promesas. Si todo esto es ser loco, entonces
quiero ser un loco.
Un
defecto encontré en mí y me curé de él, pero luego encontré otro, después otro
y otro, y cuando me curaba de un defecto encontraba otro defecto nuevo. La
frustración y el desanimo me corroían porque con tantos defectos no sería
salvo. Y un día, un anciano que no sabía leer ni escribir me dijo:
-Vas
bien, mientras veas tus defectos y te cures de ellos, vas bien. Preocúpate
cuando te sientas perfecto, porque ese día te habrás perdido.
Más
vale la libertad en el desierto que la esclavitud en el paraíso.
Todo lo que los escritores que han
muerto ya no pudieron escribir lo escribiré yo. Todo lo que yo no pueda
escribir lo escribirán los escritores que no han nacido aún.
Creí
encontrar tantas cosas encerrándome en mi mente, pero sólo encontré locura,
soledad y libertad.
Leí
en un libro de varilla y cemento el siguiente mensaje:
“Prohibidos
los sueños prohibidos.”
No
entendí el mensaje, y sin embargo nunca más he podido soñar feliz.
Una
vez pensé un poema que hablaba del olvido, pero olvidé escribirlo y olvidé sus
palabras, y nunca más he pensado en el poema que hablaba del olvido.
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