Hazme
sentir las entrañas, quiero saber más de mí.
Hazme
saber lo que lleva el líquido interior.
Elévame
a un punto de hielo donde pueda observar
el
espesor de tu piel de terciopelo.
Dime lo
bien que se siente no estar aquí.
Estrechar
galaxias como si fuera polvo.
Hazme
saber de mis huesos, donde tengo un lunar,
al
parecer botones de una gran maquina.
No me
hables, las palabras son demonios disfrazados,
sólo
tócame y nadie lo notará.
No me
sigas porque voy al mal
y te
perderás junto a mí.
Sigue
la vida sin protestar,
nadie
te hará caso, todos te odiarán.
Voy a
volar cerca de la nada, aterrizaré cerca de todo.
Las
palabras son navajas que nadie puede entender.
Los
amigos pesadillas, el cristal un alma más
perdida
en el insomnio de guerra bien y mal.
Vuelve
tu rostro hacia enfrente
nunca
mires atrás porque hay un sepulcro.
Y entre
sombras y luz opaca
las
masas se unen en una sola.
Si
hubiera un mundo entre tanto lodo
quedaría
aplastado como una tortilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario