Un
hombre laboraba fuertemente en la construcción de una pared, pero era extraño,
algo no encajaba en la forma de trabajar del hombre. Me acerqué un poco para
observar detenidamente y vi algo muy raro. Los ladrillos que el hombre iba
poniendo en la pared los estaba quitando de otra pared ya construida. Él
pensaba que hacia mucho, pero en realidad no hacia nada, porque construía al
mismo tiempo que destruía.
Pensé en la similitud que esto
podría tener con la vida de muchos. Hacemos mucho, trabajamos mucho, nos
esforzamos y creemos que estamos bien con nuestro grandioso esfuerzo, pero
estamos equivocados, porque de un lado hacemos y del otro deshacemos.
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