domingo, 26 de febrero de 2012

VIDA


 

Me desperté sudando de frío a media madrugada y con terror noté que mi vida no estaba, me levanté de la cama y salí de casa en busca de mi vida.    
¡OH! Noche, ¿acaso has visto mi vida?
–Tu vida, -dijo la noche-. Si tú crees que la vida es un proceso químico encerrado en un cuerpo de polvo, no la he visto. Pero si crees que la vida es el más maravilloso proceso de la creación y que su templo es la belleza de los cuerpos, sí, la vi, escapando de ti tras las colinas.    
¡OH! Colinas, ¿acaso han visto mi vida?
–Tu vida, -dijeron las colinas-. Si crees que la vida es un constante y monótono vaivén entre lágrimas y risas, no la hemos visto. Pero si crees que la vida es una unión perfecta entre el dolor y la alegría, y que cada día te da nuevas y exquisitas sorpresas, sí, la vimos, huyendo de ti en las aguas del manantial.    
¡OH! Manantial, ¿acaso viste en tu reflejo a mi vida?
–Tu vida, -dijo el manantial-. Si tú ves a la vida como un frágil momento que expira al menor contacto del olvido, no la he visto. Pero si ves a la vida como la oportunidad sagrada de ser aliado de lo eterno, sí, la vi, escondiéndose de ti en la sombra de la luna.    
¡OH! Luna, ¿acaso ha pisado a tu sombra mi vida?
–Tu vida, -dijo la luna-. Si tú sientes que la vida es un hueco mal llenado en el tiempo equivocado, no ha pisado mi  sombra.  Pero si  sientes que  la vida es  el todo lleno de amor en su momento apropiado, sí, pisó mi sombra, pero se fue huyendo de ti a la luz de las estrellas.    
¡OH! Estrellas, ¿acaso pasó entre ustedes mi vida?
–Tu vida, -dijeron las estrellas-. Si es que tú buscas una vida vacía y triste, sólo para sobrevivir un tiempo más,  no ha pasado entre nosotras. Pero si buscas una vida henchida de paz y amor para bien vivir por siempre, sí, pasó entre nosotras, pero se fue veloz rumbo al cielo.    
¡OH! Cielo, ¿acaso ha llegado mi vida perdida a tus brazos?
–Tu vida, -dijo el cielo-. Si tú piensa que la vida es tu vida, no ha llegado a mí. Pero si piensas que la vida es un todo, que cada vida es una molécula de la vida y toda vida es una sola vida, sí, ha llegado a mis brazos, pero ya no está más aquí, porque ha vuelto a tu corazón. 
Fue entonces cuando comprendí todo. Mi vida es parte de una vida superior que nunca muere y por lo tanto mi vida no muere, sólo cambia de forma de vivir.
Entonces dejé de sudar frío y pude nuevamente dormir.

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