Que sea como yo. –Gritaba el rey sol-.
Que
sea como soy yo. –Gritaba la reina luna-.
Y
los educandos, cultos sabios de las materias, y los guías del espíritu, los
amigos, los que van delante y los que van atrás, los desconocidos a la
distancia, todos y cada uno de ellos gritaban lo mismo: “Que sea como yo”.
Pero
yo no quería ser como ninguno de ellos, yo quería ser como yo. Un ser único y
original, no una copia mal hecha de otras copias. La presión fue grande en mi
cerebro, el dolor mental y la fatiga espiritual me llevaban de la mano hacia un
mundo perdido entre la oscuridad del escándalo.
Así, con toda esa
presión en mi cabeza decidí escabullirme de mis espejos humanos y huir de ellos
lo más lejos posible. En mi fuga miraba de vez en cuando hacia atrás y miraba
que todos me seguían a la distancia y me gritaban que fuera como ellos. Cuando
estuve suficientemente lejos de todos, me senté a descansar de la fuga en la
banca metálica de una plaza. Allí, debajo de los árboles y de los cantos de las
aves, me puse a meditar acerca de todo lo que había sido y de todo lo que había
dejado de ser: cuando era niño, no sonreía, todos se preocupaban por esto y
querían que sonriera, pero a mí no me gustaba sonreír y era feliz en mi
mutismo. Pronto aprendería a sonreír, y también sería feliz en mi sonrisa;
tampoco tenía amigos, yo era solitario y callado, mis padres pensaban que tenía
algún tipo de problema en la cabeza, pero yo era feliz en mi silencio y en mi soledad. Más tarde en la vida, aprendería a tener amigos, iguales a mí y sería feliz con ellos; cuando
fui joven perdí el interés por la religión y la escuela, todos se preocuparon
pensando que perdería mi alma y que mi vida sería un fracaso, pero yo conocía
bien mi mente y mi corazón. Mi mente es capaz
de aprender casi cualquier cosa
sin esforzarme demasiado, eso me daba la oportunidad de no
estudiar mucho y mi corazón lleno de Dios no necesitaba la religión creada por
humanos pecadores como yo. Tiempo después aprendería a estudiar y amaría a
Dios, y sería feliz siendo así.
Así
fue mi vida, todos querían que fuera un reflejo de sus vidas, pero yo nunca les
hice caso y fui quien soy. Sin espejos y sin mascaras.
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