-Anoche no podía dormir, un
grillo cantaba fuertemente y me espantó el sueño. Ya desesperado por el canto
del grillo brinqué de la cama y grité:
-Maldito
grillo, si te encuentro te voy a matar, ya no te soporto, no me dejas dormir,
tu ruidoso canto perturba mi sueño
Entonces
el grillo salió de un pequeño agujero y me dijo:
-Disculpa
que te haya molestado, esa no era mi intención, yo tan sólo quería arrullar con
mis cantos a todos los seres de la noche, pero si mi canto te molesta y no te
deja dormir, guardaré silencio, pero por favor no me mates, sabes, mi vida es
corta y quiero disfrutarla haciendo lo que se hacer. Te prometo que no cantaré
más, pero no me mates.
Las
palabras del grillo me dieron tristeza y le dije.
-Discúlpame
pequeño grillo, tus cantos no me molestan y lo que no me deja dormir realmente,
son mis pensamientos. Te pido que sigas cantando y que arrulles mis sueños y
disfruta el hacerlo, disfruta tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario