En el
teatro llamado tierra hay billones de actores, cada uno tiene su voz, cada uno
piensa diferente. Todos piensan que son el actor más importante de la obra de
la vida y que los demás tan sólo son actores secundarios.
Hoy
vamos a ver esta obra en el teatro de la tierra, los actores sostendrán un
dialogo, estarán los máximos actores de
la obra de la vida.
Ellos
expondrán su punto de vista, sus miedos, sus alegrías, sus batallas, sus
victorias y sus derrotas, les pido por favor su completa atención, para que
esta obra pueda ser perfectamente comprendida por todos ustedes.
Ahora
les tocó ser espectadores de esta obra, siendo actores de ella al mismo
tiempo.
Silencio
en la sala.
Comienza
la función...
La voz de la oscuridad
Mí nombre es oscuridad y tengo un reino
llamado noche. En ocasiones me gusta provocar miedo a los que habitan en mi
reino y soy la guarida perfecta de los ladrones y de los asesinos.
Algunos se atreven a decir que soy
bella, pues cuando llego pueden descansar de sus cargas diarias y mirar la
belleza de la luna y las estrellas, pero jamás ha sido mi intención ser bella y
ayudar a los pobres habitantes de este
nefasto dizque planeta, mi intención verdadera es destruir a mi gran enemigo, la
luz del sol, y así poder extender mi reino por todos los tiempos.
Pienso en la grandeza de ese reino,
todo oscuro y tenebroso, un mundo lleno de miedo y de escondites tras las
sombras, pero sólo es un sueño porque mi
enemigo es fuerte y todavía no he encontrado la forma de vencerlo, cada vez que
creo estar logrando mi victoria llega hasta mi reino esa poderosa arma que los
hombres llaman mañana y me dispersa con furia con sus poderosos brazos de luz.
Pero estoy segura que llegará el día
en que venceré al sol y por fin podré reinar sobre la tierra.
Se los prometo por cuanto me llamo
oscuridad.
La voz de del sol
Yo soy
el sol, soy un astro lleno de luz. Mi misión es dar color, calor y vida a los
habitantes de la tierra y les doy todo sin pedirles nada a cambio, pues la
madre naturaleza me dotó de muchas bendiciones y yo las comparto por amor con
todos los seres.
Por
ahí he escuchado rumores de que tengo una enemiga llamada oscuridad, pero yo no
la considero mi enemiga, pues ambos vivimos en armonía, cuando ella llega a sus
dominios yo me voy tranquilamente y
cuando yo llegó ella se va. He escuchado que dice que cada vez que nos
encontramos libramos una feroz batalla en donde yo siempre gano al despedazarla
con mis brazos de fuego, pero eso es mentira porque tan necesaria y vital es
ella como yo y debemos vivir en paz por el bien de los habitantes de la
tierra.
Bueno,
pero, ya no diré más de la oscuridad, mejor me dedicaré a lo que se hacer bien,
regalar luz, calor y vida a todos los seres de la tierra.
La voz del hambre
Soy el hambre, una de las plagas que azotan y
devastan este mundo. Yo me encargo de que la gente y las bestias del campo
sufran y mueran al no tener alimentos.
En muchas ocasiones mando a mis
obreros a hacer mi tarea, algunos de los que trabajan para mí son la guerra, la
sequía, los malos gobiernos, los desastres naturales y algunos otros.
Pero así como tengo aliados también
tengo enemigos, los hombres caritativos
y de buen
corazón son mis
enemigos, los países
que ayudan a otros son mis enemigos, pero mi principal enemigo es el
alimento, durante años he tratado de vencer a mi enemigo y poco a poco lo estoy
logrando, cada día hay más hambre y menos alimento en la tierra, tal parece que
estoy ganando la guerra.
Aunque algunos dicen que no podré
ganar jamás yo seguiré luchando hasta derrotar por completo a mis enemigos y
destruir este planeta y a sus habitantes, los voy a destruir con hambre, tendrán
tanta hambre que querrán comerse a si
mismos.
La voz del alimento
Es
verdad que he perdido algunas batallas contra mi enemigo el hambre, pero jamás
podrá vencerme. Mi nombre es alimento y mi misión es nutrir, mantener fuertes y
saludables a los habitantes de la tierra.
Me
atrevo a decir que el hambre y sus aliados no podrán derrotarme jamás porque yo
también tengo aliados poderosos, a ellos ya los mencionó el hambre, pero se
olvidó mencionar al aliado más poderoso del universo.
Dios
también es mi aliado y Él no permitirá que sus hijos acaben destruidos por el
hambre y sus aliados.
Nosotros
venceremos en esa batalla y llegará el feliz día en donde nadie diga que tiene
hambre. Nunca más habrá escasez de alimento y todos los seres se alimentaran
bien, estarán nutridos, fuertes y sanos por siempre.
La voz del sufrimiento
Mí
nombre es sufrimiento y soy un mal multiforme. Mi objetivo es hacer que los
habitantes de este dolorido planeta sean infelices, amargados, tristes,
deprimidos y cualquier otra cosa a excepción de la alegría, que es mi peor
enemigo.
Para
lograr mi objetivo utilizo miles de formas diferentes, que van desde las
decepciones amorosas, la muerte de los amados, los fracasos de la vida, las
enfermedades, la escasez
en todos sentidos,
hasta la incredulidad que los
lleve a sentirse solos y abandonados en un mundo de tinieblas, pero hay tanto
trabajo que hacer que no lo puedo hacer solo y es por eso que he buscado
algunos aliados fuertes que me ayuden en mi guerra contra la alegría.
Pero
la alegría es fuerte, con cualquier pretexto devuelve la felicidad a los
tristes y ha decir verdad no puedo derrotarla, pero llegará muy pronto el día
en que no se vea una sonrisa más en este mundo.
Todo
será triste, apático, doloroso, y ese día me levantaré entre los pútridos
cuerpos de los habitantes de este mundo y levantaré la bandera de mi victoria,
el sufrimiento reinará.
La voz de la alegría
Soy
feliz siendo lo que soy. Cuando logro que alguien sonría yo también
sonrío, cuando alguien
salta de gusto
yo también salto de gusto. Mi nombre es alegría y tengo una misión en
este universo. Hacer de todos los seres un mar de felicidad, brindarles motivos
para sonreír, para amar la vida.
Cuando
yo existo en un corazón no hay nada malo en el mundo, pero cuando yo no estoy
en un corazón, el mundo se vuelve triste y oscuro. Como podrán ver soy un
excelente amigo.
Es
verdad que en ocasiones mi enemigo el sufrimiento me gana la batalla y logra
que los habitantes del planeta sufran, pero jamás ganará la guerra como piensa
él. Porque se ha de llegar el día en que el sufrimiento quede destrozado para la eternidad y entonces yo
reinaré entre los hombres y será un universo lleno de felicidad, de paz, de
amor y si alguna vez hay una lágrima en los ojos, será una lágrima de felicidad
y nunca más de sufrimiento.
Me
despido por hoy de ustedes deseándoles una completa alegría.
La voz del odio
No sé
que hago aquí, no sé porque acepté estar en esta tonta obra. Yo soy el odio y odio
todo esto. Esa es mi meta en este teatro llamado mundo, llenar de odio todos
los corazones, quiero que odien a sus semejantes, a la vida, a la naturaleza, a
Dios y quiero que se odien a si mismos.
Yo
soy la raíz de todos los males que aquejan esta tierra. De mí nace la guerra,
la muerte, el sufrimiento y otras cosas malas. Soy fuerte, soy poderoso, pero a pesar de eso tengo un enemigo que me
derrota con facilidad, ese enemigo es el amor, ¡como odio al amor!
Más
sin embargo yo sé que no será así para siempre, pues llegará el día en que sólo exista el odio en los corazones humanos y el amor
será una baratija
olvidada en un
viejo rincón. Entonces yo podré burlarme de todos los que han peleado
del lado del amor y veré como se odian unos a otros.
Ahora
me despido de ustedes, recordándoles cuanto los odio. Ya los veré cuando
triunfe y odien todo y odien al odio.
La voz del amor
Me da
mucho gusto estar con ustedes, yo soy el amor y quiero quitar de sus corazones
todas las palabras sucias que dijo el odio.
Saben
amigos, no hay mayor felicidad en el corazón humano que la de amar a alguien
más, amar a la naturaleza, amarse a si mismo y sobre todo amar a Dios.
En
ocasiones el odio vive en los corazones, pero en cuanto llego yo el odio se va
corriendo como un cachorro asustado. Es un enemigo débil, pero a pesar de eso
no puedo odiarlo ni les pido que ustedes lo hagan, pues el odio también
necesita un poco de amor para dejar de ser odio.
Mi
enemigo ha dicho que algún día vencerá y todo será odio, pero les ha mentido
porque el amor es invencible y nunca terminará, más al contrario llegará el día
en que todo será amor, ya no habrá guerra, ni muerte, ni dolor, ni odio, todo
en este mundo será amor.
Ahora
les digo adiós y recuerden amarse mutuamente como yo los amó a ustedes.
La voz de la incredulidad
Yo soy
la incredulidad y me dijeron que tenía que hablar en una obra llamada vida en
el teatro de la tierra, pero en realidad no les creo nada, pero aún así les voy
hablar de lo que soy...
Sólo
tengo una tarea que realizar en este mundo y es hacer que todos crean que nada
es real, deseo sembrar la semilla de la duda en los pensamientos de cada
ser.
Para
convencerlos les digo cosas así:
-¿Cómo
puedes creer en algo que no has visto? Ver para creer. Sólo debes creer en lo
que tus sentidos te indican y eso si te
conviene.
Lo
que quiero lograr con esto es abrirle el camino al odio, a la oscuridad, a la
guerra, a la muerte, a Satanás, porque cuando existe incredulidad en la mente
es mucho más simple invadirla con cosas negativas.
Pero
mi trabajo no es tan sencillo porque tengo un enemigo poderoso y ahora me voy
porque escucho los pasos de mi enemigo, aunque no creo que sea él.
La voz de la fe
Veo que
mi incrédulo enemigo ha huido de nuevo al escuchar que venía.
Mí
nombre es fe y soy la encargada de mantener viva la esperanza dentro de las
mentes humanas. Es verdad que a veces es difícil creer en las cosas que no se
pueden captar con los sentidos, pero aquellos que creen por fe obtendrán un
premio maravilloso.
Mi
enemigo la incredulidad se encarga de abrir el camino para el mal, pero yo me encargo de abrir el camino para el
bien, cuando hay fe en una mente es mucho más sencillo que exista luz, paz,
amor, alegría, vida y sobre todo que exista Dios en sus corazones.
La
incredulidad es cobarde, en cuanto llego yo escapa temerosa y pálida, pero la
he de atrapar algún día y entonces la aniquilaré para siempre y todos los hombres de la tierra podrán creer en la fe y se volverán
poderosos y triunfantes por los siglos.
La voz de la muerte
Que enemigo tan poderoso soy, nadie puede
vencerme, tarde o temprano todos sucumben ante mi espada y con mis fuertes alas
negras los arrojo al abismo sin final. Soy la muerte, dios de la oscuridad y
del llanto, de mi corazón nace el dolor, de mis labios el odio, de mis ojos el
miedo y de mis manos el sufrimiento.
Mi trabajo es simple, porque a pesar
de que tengo en la vida a un enemigo, siempre salgo vencedor, porque nadie ha
podido vencer a la gran muerte y nadie lo hará jamás.
Mi poder se extiende a todos los
reinos de la tierra, a todas las condiciones sociales y a todas las formas de
vida, todo lo que nazca ha de morir algún día. Sólo necesito tronar mis dedos
para elegir a mi siguiente victima y soplar el aliento mortal en su rostro y
todo se acabará, sus sueños, sus esfuerzos, su trabajo, su historia, todo se
irá al eterno olvido.
Yo soy el rey de este mundo y mi
trono es el sepulcro de todos, mi corona
es el llanto
de lo que he
dejado con vida para
una futura ocasión y mi báculo es
el tormento del infierno en el que dormirán por toda la eternidad.
La voz de la vida
Mi enemigo es altivo y vanidoso, se cree un
dios y tan sólo es un castigo. No vence a la vida como dice que lo hace, yo se
los puedo asegurar porque yo soy la vida. La muerte es un sueño y la vida
nunca termina sólo se transforma y algún día no muy lejano la muerte morirá y todos los que
duermen despertarán para no volver a dormir jamás.
Las hojas de los árboles caen en el
otoño y para el invierno han muerto todas, pero al llegar la primavera nacen de
nuevo más fuertes y hermosas, ¿dónde está el triunfo de la muerte?
Los seres envejecen y mueren, pero
quedan en la tierra sus células en forma de otro cuerpo, ¿dónde quedó el poder
de sus negras alas?
La vida nunca termina, nunca cesa,
soy un aliado poderoso y eterno, la muerte es débil y presumida.
Mis aliados y yo saldremos
triunfadores en esta guerra y la muerte morirá y su trono será destruido al
abrirse los sepulcros liberando a los cuerpos de la esclavitud, su corona se
hundirá en el lodo al desaparecer todo el llanto de los ojos y su báculo arderá
en el fuego del infierno al despertar de los que dormían en el sueño de los
justos.
La voz de la guerra
Mí
nombre es gritado por cada bala de cañón, por cada misil,
por cada ráfaga de
fuego, por cada
gota de sangre y por cada humano que muere en los campos de batalla.
Mí
nombre es guerra y soy una bestia hambrienta de carne y de sangre, en mis ojos
hay fuego de odio entre los países. En mí todos
pierden, cada bando
es derrotado, sólo yo
venzo y me preparo para la
siguiente vez que tenga la oportunidad de devorar a la humanidad.
Tras
de mí viven muchos males, cuando yo me voy de un campo de batalla quedan mis
aliados para destruir todo lo que haya sobrevivido a mi furia, queda la
pestilencia, el hambre, la soledad, la mutilación, las enfermedades, las plagas
y el miedo de mi regreso.
Muchos
son los que han tratado de destruirme usando como escudo a mi enemiga la paz,
pero entre más paz buscan más me encuentran a mí.
Haré
guerra contra la paz y juro por el odio que provoco que venceré y destruiré a
la maldita paz.
La voz de la paz
No
puedo negar que tengo un enemigo poderoso que me está ganando cada batalla,
pero así debe ser y en un futuro vendrá el máximo aliado de la paz, quien les
habla en esta ocasión.
Este
aliado erradicará a la guerra de un solo golpe mortal y me dará el triunfo
final. La paz vivirá para siempre, en cada corazón, en cada rincón del
universo.
Nunca
más habrá guerra, nunca más se escuchará el silbido de un cañón,
ni la explosión de un misil,
nunca más se derramará la sangre inocente, ni morirá un solo ser en
manos de la temible guerra.
Los
aliados de la guerra también serán destruidos y yo llegaré a los campos de
batalla y junto a mí llegarán mis aliados, todos y cada uno de ellos a celebrar
la gran victoria.
Que
viva la paz, que muera la guerra.
La
victoria es segura al lado de Dios, el mejor aliado de la paz.
La voz de Satán
Todos me conocen, soy Satán, príncipe de las
tinieblas, padre de las mentiras, la serpiente antigua, amo y señor de este
mundo.
Hace miles de años yo era un ángel de
luz, pero quería ser más poderoso y a Dios no le agradó, así que me arrojó
vilmente a este planeta polvoriento y desde ese día sólo busco una cosa, busco que todos odien a Dios como lo odio yo.
Soy un engañador, quiero que todos
pierdan sus almas, yo les mostraré el camino a la perdición, pero por supuesto
que no declaro estas cosas abiertamente, soy muy astuto y si yo dijera al mundo
claramente cual es mi objetivo nadie me seguiría.
Yo les miento, les ofrezco un mundo
lleno de poder, riqueza, fama, placeres exquisitos, reinos, diversión y cuando
están embelesados con lo que les doy logro que se olviden del tirano que me
prohibió el paraíso.
Yo sé que seré derrotado al final de
los tiempos y mí destrucción será eterna, pero intentaré que el número de los
que se irán conmigo sea el mayor posible.
La voz de Dios
Yo sé
que todos me conocen, pero pocos son los que me aman. Yo soy Dios, el
todopoderoso, omnipresente, omnisciente, el creador de todo el universo.
Y
es verdad, yo también cree a Satán, pero lo cree perfecto, sin corrupción
alguna, pero el mal nació en él, yo traté de que corrigiera su camino, pero se
negó rotundamente y lo tuve que expulsar del cielo.
El
tiempo pasó y Satán se dedicó a engañar y encaminar a la perdición a los
seres humanos, cada día se
corrompe más y se llena de iniquidad, su
intención es destruir a la tierra y destruirme a mí, pero eso no le será
posible jamás porque he ideado un plan maestro que no fallará para rescatar al
mayor número posible de mis hijos, y al final de los tiempos Satán será
destruido por completo y ni una semilla del mal sobrevivirá en el universo,
todo será perfecto nuevamente.
Por
el momento me despido de ustedes, recordándoles que por amor les he dejado
reglas claras que deben cumplir si quieren ser salvos, les advierto que Satán
tratará de que rompan esas reglas y si ustedes son débiles y caen, corren el
riesgo de perder su alma si es que no se arrepienten de corazón.
También
les recuerdo que pueden hablar conmigo cuando quieran, pues estoy en todo
lugar, lo veo todo, lo escucho todo y no los abandonaré nunca puesto que son
mis hijos y los amo a todos.
La voz de la humanidad
Estamos
entre dos poderes inmensos, ¿A cual seguiremos? No podemos ver más allá de
nuestro dolor, de nuestra hambre, de la muerte, de nuestro odio, de las
guerras, de nuestra terrible incredulidad, pero... ¿cómo podremos creer en
seres que no vemos, ni escuchamos, ni tocamos? Sólo podemos ver nuestros
sufrimientos y no más allá de ellos.
Pero
también hay momentos de paz, de luz, de alegría, de vida y de amor, en esos
momentos nuestra alma se llena de fe y podemos ver más allá de lo intangible.
Pero volvemos a caer y caemos más profundo. ¿A que poder adoraremos?
La voz de mi alma
Mi
corazón estuvo enfermo, cada voz del mal vivía en mí, pero no es tan difícil
ser salvo, sólo hay que obedecer las reglas y llenar cada hueco de la vida con todas las semillas del bien y éstas darán el fruto que
deseamos. Yo sé bien a quien adorar. Sé bien a que poder seguir.
Sólo
seguiré a Dios, mi creador y Padre, mi salvación, mi fortaleza, mi castillo, mi
roca eterna. Él es el Padre de las semillas del bien, estando con Él siempre
tendremos luz, nunca nos faltara el alimento, seremos seres alegres,
desbordaremos amor por todo lo que nos rodea, nuestra fe crecerá día con día,
tendremos vida eterna algún día y la paz será por siempre con nosotros.
Termina la función
Esta ha
sido la obra de la vida, en el teatro de la tierra. Donde todos somos
espectadores y actores a la vez. Han escuchado a los principales participes de
esta obra y sólo ustedes podrán tomar la decisión.
Pueden
retirarse, cada quien a su teatro particular.
La
función ha terminado...
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